Qué tener en cuenta antes de elegir una asesoría de empresas

La labor de una asesoría de empresas es de gran ayuda para el crecimiento del negocio, puesto que si elegimos deficientemente podemos tener unas sorpresas desagradables, y no vamos a saber la marcha de nuestro negocio cuál es, además de que podemos ser objeto de sanciones por parte de la Seguridad Social o Hacienda, por incumplir las obligaciones que debería realizar la empresa.

Pero… ¿Qué es lo que debemos pensar cuándo estamos eligiendo una asesoría empresarial?

Adquiere gran importancia que la empresa en cuestión tenga seriedad a la hora de elegir. Estamos ante algo importante. Vamos con algunos puntos importantes:

No mires solo el precio

Muchas veces elegir cosas económicas pueden terminar con el efecto contrario. Los asesores tienen que ser buscados por eficaces y buenos, no por económicos. Un asesor que invierta su tiempo y dinero en tener una formación adecuada, es necesario que cobre unos honorarios que deberán estar en lógica consonancia con el servicio ofrecido.

En el caso de que la formación que se ofrezca sea realmente escasa, podemos cobrar menos dinero, pero el servicio lógicamente será más pobre. Bien distinto es que un buen profesional tenga precios competitivos, algo que puede suceder, tanto por el software que use como por el apartado tecnológico.

Como aseguran desde la Asesoría Martin Laucirica, que experiencia en el campo tiene un rato, el personal que tenga la asesoría debe tener una adecuada formación. Bien es cierto que en España los asesores de empresas no tienen reconocimiento por las normas o titulaciones, pero está claro que deberá tener, al menos estudios universitarios, en ADE, Ciencias del Trabajo, o Derecho.

Algo que también tenemos que cubrir no solo es esa titulación, también es bueno y conveniente hacer un Máster en Asesoría de Empresas, el cual vaya a completar en la práctica todos los conocimientos que se adquieran en los grados, donde pueden tenerse otros conocimientos que en otras carreras no se hayan dado.

Siempre es bueno que los títulos que se obtengan por la formación de quienes sean titulares de esa asesoría puedan verse para los clientes, puesto que si queremos contratarlos, veremos que son unos profesionales y formación debida.

No olvidemos que los asesores tienen que servir a la clientela y no al revés. Por este motivo es la propia asesoría la que tiene que poner las personas y los medios para que la clientela pueda tener toda la información sobre la empresa, donde pueda causar el mínimo trastorno a sus clientes, lo que ahora las nuevas tecnologías ponen bastante fácil a los clientes.

Por todo ello pensamos que antes de optar por una u otra asesoría tenemos que pensar en todo lo que puede ser útil para que el cliente tenga un negocio que marche bien y no solo ir haciendo contabilidad y velar porque se presenten los impuestos.

Los asesores tienen que ser una especie de confidentes, capaces de tener una labor de escucha a las problemáticas de los clientes y también ofertar soluciones al respecto. Por todo ello el cliente debe pedir y hacer un pago mayor al de unos servicios que solo se limiten a cumplir con las obligaciones a nivel fiscal, contable y laboral.

En el caso de que estemos hablando de una nueva empresa, sí que es verdad que es de lo más recomendable que la asesoría sea de gran ayuda a la hora de ir definiendo procesos administrativos y en campos como el software de gestión, el cual se tiene que integrar con los programas de asesoría, especialmente en los flujos de información. Cuando las empresas comienzan a andar, todo lo que se le pueda ayudar, siempre es bueno.

Muchas veces se puede realizar una labor de investigación con lo que se tiene cerca, como es el perfil del que sea nuestro asesor en la red social profesional de Linkedin. Utilizar medios de telemática para el suministro de información más la propia página web con la que cuenta o el blog.

Mucha gente se fija, como decíamos anteriormente en el precio, cuando realmente hacer eso tiene que ser un error, claro, dentro de unos límites. Deberíamos saber los precios que normalmente se cobran y elegir a uno dentro de esos precios para que nos realice la labor, pero que tenga buenos profesionales y una buena fama que le acompañe.

Ese plus de un buen asesor va a ser algo que seguro agradecerás, porque al final son los que dan ese “algo más” que tanto necesitan muchas empresas para que su andanza sea bastante mejor e incluso puso puedan ir creciendo de forma progresiva.

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