Creativa

Aumenta el número de personas mayores de 25 años que accede a la universidad o que pretende hacerlo

La educación no es una cosa solo para jóvenes. Estudiar es algo que va más allá de todas esas personas que se encuentran empezando sus vidas y que buscan un trabajo, un empleo, para el futuro. Desde luego, no cabe la menor duda de que este asunto es de lo más interesante. Y es que cualquier persona, con independencia de su edad, es susceptible de aprender nuevas labores y de agarrar nuevos conocimientos que le hagan progresar en alguno de los aspectos de su vida. Sin duda, estudiar y formarse solo tiene ventajas para una persona, con independencia de cómo sea y qué edad tenga.

La educación no es una cosa solo para jóvenes. Estudiar es algo que va más allá de todas esas personas que se encuentran empezando sus vidas y que buscan un trabajo, un empleo, para el futuro. Desde luego, no cabe la menor duda de que este asunto es de lo más interesante. Y es que cualquier persona, con independencia de su edad, es susceptible de aprender nuevas labores y de agarrar nuevos conocimientos que le hagan progresar en alguno de los aspectos de su vida. Sin duda, estudiar y formarse solo tiene ventajas para una persona, con independencia de cómo sea y qué edad tenga.

Por fortuna, parece que en un país como lo es el nuestro son muchas las personas que han considerado interesante la opción de ponerse a estudiar y a aprender nuevas ciencias y profesiones cuando ya no somos precisamente jóvenes. Eso dice mucho de la población española, que es inquieta por naturaleza y que quiere seguir aprendiendo cosas a medida que pasan los años. La verdad es que esto deja claro que en España hay muchas ganas de aprender cosas nuevas y de, en general, constituirse como una persona culta y de provecho.

Os vamos a comentar un par de noticias que ponen de manifiesto los asuntos de los que hemos venido hablando a lo largo de estos dos primeros párrafos:

  • En una primera, publicada en la página web del diario Heraldo, se hablaba de los universitarios más talluditos en referencia a todas aquellas personas que, al menos en lo que respectaba a la comunidad aragonesa, de la que es originaria este medio, tratan de sacarse un título universitario cuando se supone que la edad universitaria ya ha pasado para ellos y ellas. Y es que son más de 200 las personas de entre 25 y 40 años que se presentan cada año a las pruebas de acceso a la Universidad de Zaragoza.
  • En otro artículo, en este caso de índole estadístico (y publicado en el portal web Statista) se informaba del porcentaje de personas de entre 18 y 64 años con títulos universitarios según el grado de limitaciones por problemas de salud. Las personas que no están limitadas tienen estudios universitarios en el 10’7% de los casos, mientras que las que sí están gravemente limitadas tienen estudios de este tipo en el 3’9% de los casos.

Es evidente que estudiar una carrera universitaria no tiene que ser algo limitativo y mucho menos por cuestiones que tengan que ver con la edad de una persona. De hecho, estamos asistiendo a la llegada de muchas personas mayores de 25 años a un entorno como el universitario. Es algo que nos han comentado desde el Centro Universitario San Bernardo de Madrid, entidad especializada en todo lo que tiene que ver con la preparación de ese acceso a la universidad que tanta gente adulta está tratando de solventar de una manera eficaz y rápida.

Casos de éxito que se multiplican

Los profesionales de la entidad a la que nos hemos referido tambiçén nos han dejado claro, en la misma charla, que la gente adulta suele mostrar una enorme voluntad en todo lo que respecta a su entrada en una universidad. Es necesario que tengamos en cuenta que se trata de personas que también trabajan y que, en muchos casos, se encuentran al cargo de una familia. E incluir estudios en ese día a día tan cargante no siempre es fácil. Tiene un mérito tremendo que este tipo de personas apueste por la formación en un momento de su vida tan complicado como lo es la mediana edad.

Esto hace que los casos de éxito en lo que respecta a superar esas pruebas por parte de esas personas se estén  multiplicando de una manera extraordinaria de un tiempo a esta parte. Y esto muestra que, a base de voluntad, se pueden conseguir muchísimas cosas en esta vida aunque haya gente empeñada en querer demostrar lo contrario. Es evidente que, en muchos casos, la habilidad en una determinada materia es importante. Pero está claro que, si lo que nos falta es voluntad, tendremos problemas antes o después. Y la voluntad no es algo que sea fácil de adquirir. Requiere adquirir nuevos hábitos, algo que no siempre es moco de pavo.

Nos encontramos en un momento en el que, en el mercado laboral, se están pidiendo una serie de formaciones y títulos que no es fácil conseguir. La verdad es que la competitividad ha crecido de una manera realmente grande de un tiempo a esta parte y es evidente que, quien no ha tenido la oportunidad de formarse mientras era adolescente, tiene la necesidad, ahora, de obtener todos esos títulos y certificados. Hay mucha gente tras ellos y estamos seguros de que seguirá habiendo más de cara al futuro próximo.

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