La cordelería, una industria que sigue siendo útil

Vivimos en un mundo en el que la tecnología ya es una cuestión que nos parece indispensable y sin la cual no podríamos vivir. No nos extraña en absoluto. La manera de trabajar es mucho más eficiente y eficaz si la tecnología está presente, es mucho más fácil acceder a la información si contamos con un móvil o un ordenador. Desde luego, los nuevos modelos de negocio no entienden, en muchos casos, de procedimientos que son rudimentarios. Y es que no cabe la menor duda de que la tecnología ya es uno de los sectores que más nos facilita la vida. 

Pero todo lo que os hemos contado en ese primer párrafo tiene excepciones que confirman la regla. En algunos casos, algunos materiales y objetos que consideramos rudimentarios nos pueden salvar. Uno de los objetos que deja más claro todo esto es la cuerda. Aunque la maquinaria tecnológica llega hasta prácticamente todas las facetas de la vida, ¿a quién no le ha hecho falta en alguna ocasión usar una cuerda en el último año, por poner un ejemplo? Es evidente que a muy poca gente. Y es que la cuerda sigue siendo una amiga para prácticamente todo lo que nos podamos imaginar. 

Una noticia que fue publicada en eldiario.es hablaba de la utilidad de las cuerdas a día de hoy haciendo una comparación que nos ha parecido, cuanto menos, curiosa. El artículo habla de que es con cuerdas con lo que se entierra a la gente en las tumbas, lo cual aprovecha para decir que, metafóricamente, eso nos indica que la vida depende de un hilo, de una cuerda a fin de cuentas. Y es que eso es tan real como la vida misma. Estamos seguros de que muchas de las personas que estáis leyendo este artículo estáis de acuerdo con nosotros ya sea en mayor o en menor medida. 

Los profesionales de un área como lo es la logística seguro que también lo están. Aunque es precisamente este uno de los campos en los que más se ha desarrollado la maquinaria en los últimos tiempos, no es menos cierto el hecho de que la cuerda sigue siendo un objeto indispensable, sobre todo, para garantizar la seguridad de las mercancías que se van a desplazar de un sitio para otro. Este es uno de los ejemplos de materiales rudimentarios y clásicos que siguen siendo de gran utilidad a la hora de garantizar esa seguridad sin la que este tipo de trabajos sería, sin lugar a dudas, mucho más peligroso. 

Hay objetos que pensamos que han pasado de moda pero que están a la orden del día en una medida siempre mucho mayor de la que nos podemos llegar a imaginar. La mejor representación y ejemplo de lo que os estamos comentando la ponen las cuerdas, que siguen siendo usadas en una amplia variedad de situaciones en nuestra vida a pesar de la dependencia que ya tenemos de la tecnología. Los profesionales de una entidad como lo es Cuerdas Valero, especializados en estos asuntos, así nos lo han confirmado, asegurando que su negocio sigue siendo rentable y que el volumen de pedidos, incluso, se encuentra en una tendencia alcista. 

Un producto que también es de futuro

La cordelería comprende una serie de objetos y productos que van a ser de una enorme utilidad incluso en los tiempos que están por venir. Desde luego, es evidente que la ayuda que proporciona una buena cuerda es algo que todavía es idóneo para muchas personas que trabajan incluso en los sectores más tecnologizados del mundo, como lo puede ser el de la logística. La verdad es que este hecho demuestra que una combinación entre lo viejo y lo nuevo puede ser de una enorme utilidad a pesar de encontrarnos en una sociedad en la que lo que se descubrió ayer ya ha quedado pasado de moda. 

Estamos convencidos de que la cuerda no es el único material que se encuentra en esta situación. A veces, solemos pensar que los nuevos avances son mejores simplemente por ser nuevos. Y, aunque seguro que es así en buena medida, no siempre funciona de este modo. Por eso, conviene analizar cada caso en particular y hacer una lista de pros y contras. Porque lo que está claro es que lo que ayer nos sirvió para algo también nos puede servir para hoy, aunque su utilidad haya cambiado. 

Los avances tecnológicos no siempre terminan con objetos que han realizado una serie de funciones a lo largo de las décadas anteriores. A veces, esos objetos se pueden reutilizar para otro tipo de labores. Y eso es lo que está ocurriendo en la industria de la cordelería en buena medida. La verdad es que la cordelería sigue siendo útil en un buen manojo de situaciones y no cabe la menor duda de que, con estos mimbres, tendremos que seguir utilizándola para muchas cosas a lo largo de nuestra vida.

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